Noelia Bonfanti: "Estamos hechos para movernos y, quedándonos quietos, el cuerpo se atrofia, se enferma..."

Deporte

Noelia es profesora en el Máster de Entrenamiento y Nutrición Deportiva, Experta en Nutrición Deportiva. Nutricionista en deportes de alto rendimiento.

30 Oct 2018


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Nutricionista en su centro privado "Nutrición deportiva y clínica Dra. Noelia Bonfanti". Profesora del Máster de Entrenamiento y Nutrición Deportiva y del Máster de Fisioterapia Deportiva de la Escuela del Real Madrid y la Universidad Europea de Madrid. Coordinadora del módulo de Nutrición del Máster de Entrenamiento y Nutrición Deportiva. Directora del nuevo post-grado de Nutrición Deportiva de la UEM y la Escuela del Real Madrid. Además es profesora titular de la Universidad San Jorge de Zaragoza y profesora de posgrado en la Univesdad Oberta de Catalunya.

Diseñas las dietas para deportistas de alto rendimiento como jugadores de baloncesto de ACB, bailarinas, triatletas, etc. ¿con qué retos te encuentras en tu día a día?

Trabajar con deportistas de alto rendimiento en su reto en sí mismo, ya que no se trata sólo de optimizar el rendimiento deportivo, la recuperación o mejorar su composición corporal… esos son los primeros objetivos que se nos vienen a la cabeza cuando pensamos en deporte. El trabajo nutricional con el alto rendimiento, o incluso con deportistas amateur, es saber englobar todos los aspectos nutricionales, tanto clínicos como deportivos, teniendo en cuenta las posibles patologías, el estado de salud tanto físico como psicológico, la pertenencia a un grupo, las relaciones sociales dentro y fuera del equipo deportivo, la cultura de cada persona, sus costumbres, sus sensaciones. Todo esto dentro de un marco de alta presión deportiva y estrés, ya que en el caso del alto rendimiento como fútbol o baloncesto, el deporte es en realidad su trabajo, su medio de vida, y rendir al máximo, entrenar al máximo, evitar lesionarse, descansar adecuadamente, recuperar, etc. forman parte de las tareas asignadas a ese trabajo.

Desde el punto de vista del aporte nutricional, el miedo a comer carbohidratos de los deportistas es cada vez mayor, abrumados por los mensajes de internet y los medios de comunicación, que en su mayoría se refieren a la población con sobrepeso, y aun así, transmiten muchas veces mensajes erróneos y demasiado globales, cuando la nutrición no puede nunca dejar de ser algo personalizado. Por otro lado, pasa a la inversa con las proteínas, y el exceso de este nutriente en la alimentación no sólo puede traer complicaciones asociadas, sino que también restringe aún más el consumo de carbohidratos. Por otro lado, en algunos casos, controlar la ingesta de bebidas alcohólicas como acto social, es un reto complicado también, ya que en un deportista puede limitar la recuperación en manera significativa y colaborar en un aumento de tejido adiposo.

Como profesional y experta en nutrición, tus clientes, pacientes o amigos y familia, te preguntarán muchas dudas. ¿Cuáles son los campos donde crees que existe un mayor desconocimiento? Y ¿qué malos hábitos más comunes observas?

Creo que hay un desconocimiento general en temas de nutrición y de actividad física, no nos enseñan a comer desde niños, y es muy difícil aprenderlo de adultos, cuando las prácticas y hábitos alimentarios ya están instalados. De esta forma, se transmiten prácticas inadecuadas desde un punto de vista nutricional pero aceptadas culturalmente y socialmente de padres a hijos por generaciones sucesivas. Los hábitos y costumbres de hace muchísimos años atrás estaban basados en la poca disponibilidad de alimentos, en época de guerras, las malas condiciones de vida asociadas a la guerra, etc. pero hoy en día, con la elevada disponibilidad de alimentos en el mundo occidental, muchos de ellos con altas concentraciones de azúcares y grasas y una elevada densidad calórica, están llevando a la población a tener cada vez más y más sobrepeso. Esto está asociado a una vida cada vez más sedentaria, y a un pensamiento bastante generalizado de que “hay que ponerse a hacer ejercicio” sólo cuando estoy “pasado de peso”, pero no antes. Esto es un error muy grande, ya que estamos hechos para movernos y quedándonos quietos la máquina (es decir el cuerpo humano) se atrofia, se enferma, la densidad ósea disminuye, la fuerza se va perdiendo junto a la masa muscular, etc. incluso aunque no tengamos sobrepeso.

En cuanto a hábitos nutricionales específicos, en España, las personas están muy acostumbradas a utilizar el aceite para cocinar, no dándose cuenta de la cantidad excesiva de grasa y Kcal que pueden estar ingiriendo de esta forma, pero sobre todo no siendo conscientes de la modificación y alteración por oxidación y calor que sufre el aceite, convirtiendo una grasa buena en una que no lo es. Por otro lado, el consumo de carbohidratos es muy elevado en la población general, la mayoría de las veces proveniente de alimentos industrializados ricos en azúcares añadidos, lo cual puede incrementar exageradamente la liberación de insulina, colaborando más en un aumento de grasa corporal, y en una alteración de la regulación de la glucosa en sangre. También, en general, las personas tienden a hacer sólo 3 comidas en el día, saltando la merienda que asocian sólo a la población infantil, llegando a casa por la noche con mucho hambre. Cuando por fin descansan y tienen tiempo de pensar en la comida, hacen ingestas muy elevadas de hidratos y grasas antes de irse a dormir, concentrando así el consumo de nutrientes y Kcal en pocas comidas al día y especialmente a la noche. Por otra parte, los horarios de las comida en España y otros países, muchas veces marcados por los horarios laborales, de estudio, etc., están desfasados con nuestro ciclo hormonal, existiendo cada vez más pruebas científicas de lo significativa que puede ser esta práctica para el aumento del peso corporal. Comemos tarde, no merendamos y cenamos muy tarde, lo opuesto a lo que el ciclo hormonal natural nos está indicando.

Además, creo que hace falta aún crear mucha consciencia de que no podemos comer todos los días lo mismo, que cada día depende del ejercicio que hagamos y que esas diferencias son una de las cosas más importantes a tener en cuenta para cuidar la salud y el peso corporal

¿Qué es lo que más te apasiona de tu profesión?

Me apasiona el cuerpo humano y su funcionamiento dependiente absolutamente de lo que comemos, me apasiona el deporte y cómo podemos hacerlo con nuestro cuerpo si la nutrición es adecuada… me apasiona que podamos cuidar nuestra salud física, mental y emocional, por nuestras decisiones nutricionales y de ejercicio físico. Por lo que poder ayudar a las personas, sean estas deportistas o no, a entender eso, y ayudarlas a tener una relación sana con lo que comen y el ejercicio que hacen, acorde a sus objetivos, es mi meta y vocación profesional. A su vez, me apasiona enseñar, a futuros profesionales de diferentes carreras, desde un lugar no tan sólo teórico sino práctico, y ayudarles en todo lo que pueda para que sean profesionales que enorgullezcan al ámbito de la salud y el ejercicio físico, y que puedan hacer cosas cada vez más importantes y significativas para la salud y el rendimiento de las personas con las que vayan a trabajar en el futuro.

¿Qué consejo te han dado que nunca olvidarás?

“Tienes que ser consciente de todas las capacidades que tienes, de todo lo puedes hacer con ellas, y de todo lo que puedas alcanzar, no está mal reconocerse eso a uno mismo, al contrario, es necesario”

¿Qué consejo les das a los alumnos que este nuevo curso académico?

Que disfruten cada instante, cada momento, que escuchen, pregunten, cuestionen, participen, que no dejen pasar el tiempo sin vivirlo intensamente, porque la vida es una sola, y son afortunados por poder hacer un máster en universidad con este prestigio y con los profesores con los que contamos, lo cual tienen que explotar al máximo con todos sus sentidos.