“El saber que las personas enfermas te necesitan hace que aflore en ti más aún la vocación”

Desde que la Comunidad de Madrid hizo el llamamiento, varios estudiantes de Medicina de la Universidad Europea se han ofrecido para colaborar en tareas de apoyo y auxilio sanitario en hospitales y residencias.

El pasado 19 de marzo la Conserjería de Sanidad de la Comunidad de Madrid lanzaba un comunicado ofreciendo a los estudiantes del último curso de Medicina un contrato de auxilio para hacer frente a la falta de personal sanitario provocada por la crisis del COVID-19. En tan sólo unas horas, la Universidad Europea respondió al llamamiento, en concreto, sus estudiantes de 6º del Grado en Medicina.

Varios voluntarios se ofrecieron para colaborar en los distintos hospitales de la región, desempeñando diversas funciones relacionadas con los conocimientos adquiridos durante sus años de formación.

Preguntamos a María Victoria León Gómez, estudiante de último curso de Medicina que actualmente colabora en el Hospital de Getafe, por su motivación para presentarse como ayudante y su respuesta es clara: VOCACIÓN. El saber que las personas enfermas te necesitan hace que aflore en ti más aún la vocación y que sea la fuerza motora para hacer todo lo que está en tus manos, pero, sobre todo, sacar lo mejor de ti en los momentos más difíciles”. María Victoria afirma, además, que esta experiencia ha marcado un antes y un después tanto a nivel profesional como a nivel personal. “Las personas confían en nosotros, hemos demostrado fuerza, unión, perseverancia, resistencia y, sobre todo, creo que todos los soldados de esta batalla, hemos demostrado tener un corazón enorme y una solidaridad sin límites” nos cuenta.  Además, la estudiante agradece a la Universidad Europea por haberle dado la oportunidad de formarse como médico y dedicar su vida al cuidado de los demás.

Otro de los estudiantes de Medicina que está colaborando en los hospitales es Santi Ortiz, quien afirma que, tras ocho años en el SAMUR, "sentía la necesidad de colaborar con mi hospital, el que me está formando para ser médico y al que tanto le debo". Para él, trabajar en esta crisis supone "un aprendizaje médico acelerado. Estoy aprendiendo mucho sobre el manejo clínico de los pacientes y me atrevo a decir que supera con creces el aprendizaje que tenemos normalmente durante las rotaciones clínicas porque aquí estamos haciendo, mientras que en nuestras rotaciones en la mayoría solo observamos". A nivel personal, Santi también se lleva un gran aprendizaje: "estoy aprendiendo a manejar la ansiedad, la importancia de unos cuidados paliativos fuertes, a preservar siempre la dignidad de una persona aunque ya solo quede su cuerpo, lo débil que es la humanidad aunque nos creamos superiores a todo y lo mal que vivimos quejándonos por todo y sin valorar nada de lo que tenemos que nos hace tan afortunados", concluye. 

Por su parte, Carolina Merino, estudiante del mismo curso que actualmente presta ayuda en una residencia de ancianos, nos cuenta lo siguiente: “Decidí que la medicina formara parte de mi vida. Mi vocación es ayudar a los demás y si en esta situación desesperada, no brindaba mi apoyo, sencillamente, no me lo hubiera perdonado. Me llamaron para acudir a la residencia de ancianos de Quijorna, donde estaban saturados, y no lo dudé”. “Cada día llegamos todos más cansados y con más miedo, pero no damos el 75%, damos el 100%”, afirma.

 

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