Carta de la rectora

Elena Gazapo

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Cuando asumí el cargo de Rectora de la Universidad Europea sabía que tenía por delante un desafío apasionante hacia esta institución a la que llevo muchos años vinculada. Por eso, mi compromiso para lograr que esta Universidad llegue a lo más alto no puede ser mayor. Un objetivo que está cada día más cerca gracias a todos los retos logrados y al trabajo diario de nuestra comunidad universitaria. Es todo un orgullo liderar este gran proyecto, algo que asumo desde la convicción y la gran responsabilidad que supone trabajar desde la vanguardia de la calidad académica y con la vocación de formar a los mejores.

Nuestros estudiantes reciben una educación abierta al mundo, innovadora, internacional y multicultural: nuestro campus refleja este espíritu dinámico en constante superación. Asumo este reto con la satisfacción de representar a una comunidad académica extraordinaria con un claustro de reconocido prestigio, cuyo mayor valor es la excelencia. 

Como ejemplo de este trabajo diario, me gustaría destacar que el prestigioso rating internacional QS Stars, que cualifica la calidad de las instituciones, ha reconocido la excelencia de nuestro claustro, nuestra internacionalidad y la empleabilidad de nuestros estudiantes, con una valoración que está al mismo nivel que Cambridge, Oxford o Harvard. 

En la Universidad Europea somos conscientes de las necesidades del entorno actual y preparamos a los futuros profesionales que pertenecen a una sociedad hiperconectada y en constante transformación, individuos que están llamados a liderar un presente inmerso en la tecnología y la digitalización. Una transformación que solo es posible en un entorno interdisciplinar como el que se vive en nuestro campus y que permite que los estudiantes realicen una inmersión en la profesión que eligen desde el primer día.

Conscientes de las demandas profesionales de hoy en día, nuestros estudiantes adquieren conocimientos y desarrollan competencias y valores con un modelo académico en el que se aprende haciendo, en un entorno ligado al mundo profesional donde se apuesta por las capacidades personales y profesionales como el liderazgo, el emprendimiento, el trabajo en equipo, la creatividad o el compromiso ético, que enriquecen y completan el perfil del graduado y le capacitan para trabajar en un entorno globalizado y cambiante.

Precisamente, porque el entorno es cambiante, defiendo que la Universidad se convierta en la mejor palanca para impulsar a los estudiantes hacia un futuro repleto de certezas. De alguna manera, como exigen los desafíos de la sociedad del siglo XXI, la formación se configura como parte natural del proyecto de vida de todos y cada uno de nosotros. En este sentido, creo firmemente que la Universidad es un compañero de viaje único. 

Para ello, toda la comunidad Universitaria trabaja cada día para que la Universidad Europea siga creciendo como una institución que elimina fronteras, inclusiva y permeable a los cambios sociales y que persigue formar ciudadanos globales con un enfoque multidisciplinar y de compromiso ético. 

Somos plenamente conscientes de que el mundo reclama líderes comprometidos y desde aquí quiero agradecer el esfuerzo constante de todos lo que lo hacen posible cada día.