Iniciativa Docente: ArteConfinado #JuntosVamosMásAllá

Estar confinado no significa estar parado. Cuando no se puede salir de casa, se pueden sacar a pasear aficiones que en la rutina normal tienen poco espacio. 

Este libro es un ejemplo: fotos y poemas que dialogan entre ellos y con el lector.

Nos confinaron en marzo. Todo el mundo a su casa y los profesores del departamento de Ciencia, Computación y tecnología, como todos los demás profesores, a teletrabajar e impartir docencia desde casa.

La docencia se ha producido con notable éxito y no poco esfuerzo, pero no ha sido la única tarea docente que ha tenido que adaptarse. Un elemento importante, la socialización entre colegas, las conversaciones comentando problemas o compartiendo artículos e investigaciones, se producen a menudo en la cafetería o en espacios similares, cerrados durante este nuevo periodo.

El grupo de whatsapp “café para todos”, creado en el departamento como CFC (call for coffee) ha seguido funcionando hasta final de curso para eso mismo. Café en Teams o charlas compartiendo noticias o gráficas o artículos. Lugar virtual de socialización, un sucedáneo que ha cumplido muy dignamente su función.

Pero, además, en ese grupo, propiciado seguramente por el nuevo tiempo y la necesidad de acercamiento virtual a los compañeros, se han compartido facetas personales de muchos profesores, de muchas profesoras. Así, igual que los estudiantes veían nuestros salones en las clases remotas (y nosotros los salones, cocinas, habitaciones de los y las estudiantes), Ana Corrales, profesora, compartió una foto que le había hecho a su hijo mirando por la ventana.

Foto que evoca

Una historia de vida,

una enseñanza

El impacto fue inmediato: tenía que escribir el poema que me sugería. Y así lo hice, lo escribí y lo compartí en el mismo foro que la foto, el grupo de Whatsapp.

Así nació #arteconfinado, como un juego, como un reto. Cada día, Ana compartía una foto suya en el grupo y yo buscaba un poema que dialogara con la imagen, que contara una historia conjunta que nos ayudara a mantenernos en casa, a resistir y a mirar con esperanza el futuro.

Pronto, otros profesores y profesoras se sumaron al reto. Algunas, hacían haikus sobre la imagen de Ana. Otros, componían canciones con mis versos, o compartían fotos para que quien quisiera hiciera un poema… Nació así #movimientoConfinado que luego se extendió a otros grupos de Whatsapp, con amigos de esos mismos profesores, que compartían fotos, poemas, composiciones musicales, conjuntos de fotos de flores y haikus, arte y ayuda para que el espíritu pudiera trascender del confinamiento.

Y ahora, #arteConfinado, junto con #movimientoConfinado, se quieren convertir en un libro, y para eso se ha lanzado una campaña de micromecenazgo, crowdfunding, son muchos los poemas y las imágenes compartidos entre marzo y mayo.

Un libro que pretende ser una realidad y una ayuda para esta “nueva realidad”. Porque lo que consigamos como beneficio, más una parte de los beneficios de la editorial, hasta un 20% del total de la facturación, serán donados a dos proyectos que pretenden luchar contra el coronavirus y sus consecuencias.

Uno de ellos, el proyecto creado por dos estudiantes del Grado en Sistemas de Telecomunicaciones, Flavio Grillo y Javier Balbás que consigue, con técnicas de Inteligencia Artificial, detectar la enfermedad analizando radiografías de pulmón.

El otro, un proyecto de investigación, liderado por los autores de este libro, que pretende explicar la “nueva normalidad” a personas con discapacidad intelectual.

Dos proyectos para unirnos más en la lucha contra los problemas de una pandemia tan inesperada y dura.

Si quieres, puede ser  parte de este movimiento apoyando el libro, adquiriendo algún ejemplar y compartiendo la dirección del micromecenazgo entre tus conocidos para que lo puedan apoyar.