Comunicados de Prensa

España, país pionero en terapia celular

Con motivo de la celebración de la Semana de la Biotecnología, e integrado en el conjunto de actividades que se celebran con este propósito, Madrid ha acogido el foro “Actualidad del sector de la biotecnología, perspectivas futuras de desarrollo e innovación”, organizado por la Universidad Europea. Este encuentro ha tenido como objetivo realizar una actualización sobre las aplicaciones de la biotecnología y recalcar la importancia y necesidad de la buena formación de los jóvenes sobre ella, en pro de un buen desarrollo de la ciencia y evolución empresarial en España.

“La biotecnología es el conjunto de procesos que utilizan organismos o compuestos obtenidos de organismos vivos para obtener productos comerciales o realizar transformaciones químicas”, ha comenzado explicando el profesor D. José Juan Canel Álvarez, del Departamento de Ciencias Naturales del colegio Loyola Padres Escolapios de Oviedo.

Según ha detallado, existen varios tipo de biotecnología: la blanca, relacionada con los procesos industriales; la gris, que hace referencia a la conservación del medio ambiente; la verde, cuando atañe a la agricultura; la azul sobre la explotación de los recursos del mar; y la roja, relacionada con la medicina, y precisamente la que ha centrado la atención de este encuentro. Según ha señalado el experto, “se trata de la obtención de vacunas y antibióticos, desarrollo de nuevos fármacos, técnicas moleculares de diagnóstico, terapias regenerativas y el desarrollo de la ingeniería genética para curar enfermedades a través de la manipulación genética”.

La jornada, centrada en la biotecnología roja (sanitaria) ha contado con la participación de cuatro profesionales que con su día a día contribuyen al buen funcionamiento de esta ciencia, cada uno desde un punto de vista distinto, sobre el impacto que tiene en la salud humana y los grandes avances que traerá próximamente.

En este sentido, la jornada ha contado con la participación de la Dra. Elena Rodriguez Iñigo, Directora Técnica Unidad Terapia Celular Amplicel-Clínica CEMTRO, quien ha abordado la biotecnología desde el punto de vista del mundo farmacéutico. Durante su ponencia ha confirmado que los avances más recientes que se han dado en el sector biotecnológico sanitario se podrían resumer en la detección precoz del cáncer de pulmón y colon por el aliento exhalado, el desarrollo del test farmacogenético para enfermedades psiquiátricas: (identifica el mejor tratamiento, posología y posibles reacciones adversas), la detección de la evolución de artrosis de rodilla mediante test de saliva, el test de análisis prenatal no invasivo vs la amniocentesis, o la identificación de nuevas dianas (endurecimiento de las arterias).

La terapia celular: La célula como un medicamento

La doctora Rodríguez Íñigo ha centrado su ponencia en la terapia celular, que consiste en sustituir las células dañadas en el organismo por otras sanas, y utilizando estas como agentes terapéuticos. Según ha indicado “se trata de un tipo de terapia que todavía está en sus inicios, pero que tiene un gran futuro aplicado al tratamiento de las enfermedades. España es un país pionero en terapia celular”.

En estos últimos años se han puesto en marcha en España cerca de 100 ensayos clínicos de terapia celular que buscan tratar distintas patologías como son: cardiopatías, esclerosis múltiple, ictus, enfermedad del injerto contra huésped, enfermedades hematológicas, del aparato digestivo, del aparato locomotor, lesiones corneales o enfermedades vasculares.

La experta ha explicado que “uniendo células con biomateriales se pueden crear órganos”. Este concepto beneficia enormemente al hecho de que, debido a algunos factores como la longevidad de las personas, cada vez hay menos órganos donantes para posibles pacientes que lo necesiten, por lo que el desarrollo de esta técnica supondría un enorme avance científico que beneficiaría a muchas de las personas que esperan un órgano.

Ingeniería biomédica, una formación necesaria

Durante esta jornada se ha recalcado la necesidad de contar con profesionales formados específicamente en la ingeniería biomédica. “El sector necesita profesionales que apliquen la electrónica y las tecnologías de la información al desarrollo de dispositivos para el diagnóstico, tratamiento, seguimiento y rehabilitación de pacientes así como el diseño y gestión de sistemas informáticos sanitarios”, ha explicado Fernando Setién, director de proyecto en IGENSAN (Inspección General de Sanidad) y especialista en telemedicina e integración de sistemas. Según se ha hecho patente en su ponencia, se necesita una formación específica de los profesionales que se dedican al desarrollo de estos dispositivos.

La ingeniería biomédica trata sobre la creación de dispositivos, e incluso de sistemas de información, que sean aplicables al ámbito de la salud. “Estos dispositivos van a ayudar a un médico al tratamiento integral del paciente”, ha afirmado María Cruz Gaya López, Directora del Área TIC de la Universidad Europea.

Hasta ahora, las personas dedicadas a esta profesión solían ser ingenieros en telecomunicación o ingenieros industriales, pero según se ha visto, en una encuesta liderada por la Universidad Europea, les falta más conocimiento específico de las biociencias. Además, Gaya señala que “un ingeniero biomédico ha de hablar dos idiomas: el de la salud y biología y el de la ingeniería, para poder desarrollar su trabajo adecuadamente”.

“El ingeniero biomédico es necesario en tres grandes áreas. En primer lugar en la de investigación, por la innovación constante que requiere el sector sanitario -para la que se da tanto en el ámbito público, como en el privado-. En segundo lugar en un hospital, cuya finalidad es la compra mantenimiento, puesta en marcha, configuración, programación, monitorización etc, de este tipo de dispositivos que hoy en día se utilizan contantemente en los hospitales. Y una tercera vía sería en las grandes empresas que se dedican a la distribución de estos productos, que necesitan este perfil concreto que se encargue del desarrollo de producto dentro de la empresa”, afirma la experta.

“Actualmente hay mucha salida profesional, ya no tanto por número de puestos vacantes, sino por la falta de personal con este perfil específico. Aquí en España solo está existe esta titulación desde el año 2007 mientras que en el resto de Europa lleva ya una tradición de varias décadas. Por lo tanto, a día de hoy el número de egresados es siempre inferior a las necedades que tiene el sector”, concluye la Directora de del Área TIC de la Universidad Europea.

Otras jornadas de interés en la Semana de la Biotecnología

Además de esta jornada, a lo largo de la semana se están celebrando diferentes actividades para celebrar la semana de la biotecnología. Es el caso del foro “Ciencia vs Pseudociencia y los Mitos de la Biotecnología”. A través de esta jornada se ha querido dar a conocer la realidad sobre la biotecnología, explicando qué es realmente y qué aplicaciones prácticas tiene y tendrá sobre la vida diaria de las personas, centrándose en este caso más sobre la biotecnología de los alimentos.

Durante esta jornada, el Dr. Daniel Ramón Vidal, investigador biólogo de la empresa Biopolis, ha abordado en su ponencia uno de los ejemplos prácticos de esta ciencia, que es la aplicación de la biotecnología en los alimentos y lo que esto supone para los consumidores ya que según indica, “la biotecnología es una herramienta estratégica en el futuro de la alimentación”.

Por su parte, el Dr. J.M. Mulet, profesor titular de Biotecnología de la Universidad Politécnica de Valencia ha hablado sobre la biotecnología agrícola. “Si no se come, la sociedad desaparece. Por ello la agricultura ha sido fruto de revoluciones a lo largo del tiempo y numerosos esfuerzos, como es el caso de las plantas que nos dan de comer y que han sido modificadas genéticamente para obtener los mejores resultados”.

Según ha explicado en su conferencia, gracias a los avances en la biotecnología, ahora nos encontramos en la tercera revolución verde: la de los transgénicos. Este concepto implica transferencia de genes de un organismo a otro, produciendo una nueva sustancia. “En general tiene una acepción negativa, posiblemente derivada de las grasas transgénicas en la alimentación. Pero no se conoce que muchos de los elementos más utilizados en nuestro día a día lo son: un zumo de naranja de bote, una camiseta de algodón, el dinero, determinados jabones y productos de limpieza… ”. Por ello, en Europa no se come alimentos transgénicos en general, “únicamente se dan en los supermercados en alimentos con soja o maíz”.

A este respecto, el Dr. Jose Antonio López “JAL”, Profesor de Microbiología de la Universidad Autónoma de Madrid y Director de Comunicación Científica del CBMSO, ha explicado que es deber de los investigadores divulgar adecuadamente su trabajo, porque “todo el terreno que dejemos sin trabajar nosotros, quedará libre para que pseudocientíficos y alarmistas sin fundamento siembren falsos mitos”.

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