Comunicados de Prensa

Conclusiones II Cumbre de Empleabilidad Juvenil - Youth & Jobs 2014

Principales conclusiones extraídas de la II Cumbre de Empleabilidad Juvenil - Youth & Jobs 2014, un foro organizado por la Universidad Europea para plantear posibles soluciones en relación a las altas tasas de desempleo juvenil.

Durante esta cumbre, se presentaron dos estudios de referencia nacional e internacional relacionados con este tema: Education to employment: getting Europe’s youth into work, desarrollado por la consultora estratégica McKinsey y el Informe OIE sobre Jóvenes y mercado laboral: el camino del aula a la empresa, del Observatorio Adecco de Innovación en el Empleo.

El encuentro reunió el pasado 13 de mayo a destacados representantes internacionales del mundo de la educación, las empresas y el gobierno para analizar y debatir sobre las fórmulas de trabajo conjuntas que puedan mejorar la situación educativa y profesional de los jóvenes que, en un futuro próximo, tomarán las riendas de nuestra sociedad.

La jornada contó con Ana Isabel Mariño, Consejera de Empleo, Turismo y Cultura de la Comunidad de Madrid y el Embajador de Estados Unidos en España y Andorra, James Costos. Asimismo, participaron Javier Caparrós, Director General de Trabajando.com, Fernando Jáuregui, Editor de Diariocritico.com, Rocío Albert, Directora General de Universidades de la Comunidad de Madrid, Águeda Benito, Rectora de la Universidad Europea; Fernando Ruiz, Presidente de Deloitte, Begoña Celis, Directora de Procesos de Recursos Humanos de Indra, Antonio Garamendi, Presidente de la Comisión de Energía de la CEOE y Vicepresidente de la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME), Laura Mendiguren, Responsable de Recursos Humanos de BT Global Services, y José Ramos, Decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Europea.

Los informes fueron presentados por Enrique García, socio de McKinsey; y Margarita Álvarez, directora de Comunicación y Marketing de Adecco.

El Director de Cinco Días, Jorge Rivera; y el Director Adjunto de El Mundo, Juan Fornieles, moderaron dos mesas de debate y contribuyeron con sus cuestiones a reflexionar sobre la educación y el empleo.

Aquí se recogen, en resumen, las propuestas y opiniones arrojadas durante esta cumbre con el objetivo de estimular la implicación de los agentes fundamentales (centros educativos, empresas e instituciones públicas), capaces de atacar el grave problema del desempleo juvenil vigente en todo el mundo y especialmente crítico en España por la crisis económica.

Prólogo

En cualquier situación de contracción económica, la población joven es la primera en ser expulsada. Tanto es así, que de los más de 5,9 millones de parados contabilizados en España al finalizar marzo, el 14,85% (876.150) son jóvenes menores de 25 años y el 50,1% son parados de larga duración.

España ha sido, desde el inicio de la crisis global, el país con mayor tasa de desempleo. Actualmente se sigue enfrentando, a pesar de los ‘brotes verdes’, a unas estadísticas apabullantes: 6 de cada 10 jóvenes no trabajan.

En este panorama, hay dos datos muy significativos desde el punto de vista de la Educación: los jóvenes más afectados por el desempleo son los que tienen menos formación y los jóvenes con titulación universitaria son los que mejor se han adaptado a la crisis.

Conclusiones

1. Existe una enorme brecha entre las demandas de la Empresa y la Universidad

Hay una desconexión entre el mundo educativo y el mundo empresarial.

Según los datos reflejados por el estudio de la consultora estratégica McKinsey, Education to employment: getting Europe’s youth into work, el 22% de las empresas no encuentran profesionales con las capacidades necesarias para atender su demanda. Y del mismo modo, el 60% de las empresas considera que los estudiantes que están a punto de incorporarse al mercado laboral, no cumplen con las expectativas.

En definitiva, hay un déficit en la formación de los titulados en aspectos clave como la motivación, los idiomas o la experiencia, pero también en habilidades que a medio plazo van a definir el éxito profesional de un recién titulado: gestión del estrés, habilidades directivas, capacidad de negociación o comunicación.

Según el estudio del Observatorio Adecco de Innovación en el Empleo, Jóvenes y mercado laboral: el camino del aula a la empresa, únicamente el 8% de los jóvenes españoles está satisfecho con sus estudios y el empleo conseguido; y el 45% de los estudiantes no se siente capacitado para dar el salto de la universidad a la empresa.

A todo ello se suma que los estudiantes sienten una gran incertidumbre a la hora de buscar empleo, no están instruidos para hacer un currículo, preparar una entrevista o realizar una búsqueda efectiva de empleo.

2. La Universidad debe formar profesionales que satisfagan la demanda de la Empresa

Según los resultados ofrecidos por Adecco, el hecho de tener una titulación no genera un trabajo. Esto es debido a que la formación que reciben los estudiantes tienen un enfoque eminentemente teórico pero con una importante carencia de conocimientos prácticos.

Las competencias que, en cambio, requieren de una formación más estructurada como las técnicas de comunicación, habilidades directivas o técnicas de negociación, son aquellas en las que los estudiantes se sienten menos formados.

La formación universitaria es clave para preparar a los jóvenes en su camino hacia la inserción laboral. La Universidad debe trabajar con las organizaciones, conocer y saber adaptarse a sus demandas. Es necesaria una comunicación constante y bidireccional entre las instituciones académicas y las que dan empleo.

Algunas universidades, ya han dado un paso adelante para afrontar este reto, sin embargo aún hay un largo camino por recorrer.

Por lo general, la universidad privada cuenta con menos matriculados y clases más pequeñas, lo que supone que por un lado, los alumnos tengan más contacto con el profesor y un seguimiento más individualizado; por otro lado, los profesores tengan más tiempo para preparar los contenidos de las clases y oportunidad para desarrollar las mismas de forma participativa y dinámica.

Además, la universidad privada tiene un mayor diálogo con las empresas y dota de más protagonismo a las mismas a través de subvenciones, convenios, cursos, jornadas, etc.

3. Es necesaria una mayor colaboración entre la Universidad y la Empresa

Las empresas están demandando una serie de competencias que los estudiantes que se van a incorporar al mercado laboral no tienen. Existe una clara falta de comunicación entre la empresa y las universidades. Ambas, universidad y empresa, han de colaborar de forma proactiva para acabar con este ‘gap’.

Según el estudio de Adecco, alumnos, docentes y empresas piensan que su labor presenta bastantes carencias hoy en día que dificultan la incorporación de los jóvenes al mundo laboral: La enseñanza tiene un enfoque demasiado teórico, la formación que se imparte se considera muy generalista, poco especializada; la enseñanza de idiomas es muy floja, y los profesores, en general, tienen poca capacidad para motivar y transmitir conocimiento a los estudiantes.

Es importante que las universidades estén integradas en el tejido empresarial, a través de un claustro docente que participe en el mundo de la empresa y programas educativos más prácticos, además de técnicos, que acerquen a los estudiantes a la realidad profesional.

Las universidades deben formular sus programas educativos, convirtiéndolos en modelos más flexibles que faciliten la reorientación, y que estén más orientados al futuro laboral de los estudiantes, con un enfoque más práctico.

4. Formación en competencias y habilidades para facilitar el salto de los estudiantes al mundo profesional

Las empresas demandan profesionales capacitados en conocimientos específicos, como son los idiomas, el uso de las nuevas tecnologías y la formación específica; así como en competencias y habilidades transversales, como son el trabajo en equipo, la capacidad de liderazgo, la toma de decisiones, la iniciativa o el emprendimiento.

Integrar en el currículo académico los trabajos en grupo, las exposiciones sobre trabajos, o los exámenes orales; así como los intercambios en el extranjero, incorporan un aprendizaje que actualmente echan en falta muchas organizaciones.

La universidad privada lleva ventaja a la pública en este aspecto, porque los programas educativos de aquéllas contemplan más formación en habilidades y competencias. Por ejemplo, según datos del estudio de Adecco, la universidad privada cuida más la formación de sus alumnos en estos conocimientos y el 72% de ellos afirma recibir formación en idiomas frente al 39% de la universidad pública.

Lo mismo ocurre en la formación en informática y nuevas tecnología ya que el 70% de los estudiantes de la universidad privada afirma recibir formación en esta materia frente al 48% de la pública.

5. Las prácticas profesionales: una asignatura pendiente

Según el informe de McKinsey, la falta de experiencia previa en los jóvenes que se incorporan al mercado laboral una vez terminados sus estudios universitarios es especialmente acusada en España, en relación a otros países europeos. Cuestión ésta que dificulta las opciones de los jóvenes para acceder a un primer empleo.

La oportunidad de realizar prácticas permite a los estudiantes tomar contacto con el mundo laboral y empezar a adquirir un oficio que no se puede enseñar en las aulas. Del mismo modo, permite a las universidades conocer de cerca las necesidades de las empresas y a los estudiantes anticipar y deshacer fracasos, al suponer una forma de conocer antes de incorporarse al mundo laboral las salidas que más les puedan interesar.

Los modelos académicos deberían contemplar una mayor presencia de créditos ECTS cuyo contenido sean prácticas profesionales. Según los datos de Adecco, a pesar de la que las prácticas están cada vez más presentes en los planes de estudio, la opinión de los estudiantes y de las empresas es que la formación en este campo es muy mejorable. Para ello, Empresa y Universidad deben trabajar juntas para fomentar este tipo de colaboración.

6. El emprendimiento: una alternativa para la que los jóvenes deben estar preparados

Desde el comienzo de la crisis, en nuestro país han cerrado 250.000 empresas, pero en los últimos meses se han creado 190 nuevas.

El 90% de la creación de empleo en España se genera en la PYME. Es importante y beneficioso para un país la existencia de un tejido empresarial sólido y competitivo.

Existen una serie de barreras que dificultan y frenan la competitividad y la creación de nuevas empresas como son la fiscalidad, los precios de la electricidad o los trámites burocráticos. Por eso, es necesario que la Administración Pública trabaje para eliminar trabas y facilitar el emprendimiento.

La Universidad debe formar a sus estudiantes y capacitarlos para emprender sus propios negocios y proyectos empresariales. Para ello se han de llevar a cabo iniciativas que impulsen el autoempleo, como incubadoras de emprendimiento, que en el caso de la Universidad Europea ofrece a los estudiantes la oportunidad de entrar en contacto directo con emprendedores, inversores y fuentes de financiación, además de con expertos asesores.

7. La Formación Profesional de Grado Superior debe ocupar un puesto más relevante en la Universidad y en la sociedad

Una de las principales demandas de las empresas es la falta de profesionales con conocimientos específicos, característicos de los programas de Formación Profesional. Muchas vacantes que ofrecen los empresarios no encuentran el perfil necesario y una de las alternativas que podría ayudar a solucionar esta situación, además de a disminuir el desempleo juvenil, sería potenciar esta oferta académica.

Según el estudio de McKinsey, en nuestro país, muchos jóvenes dejan de elegir campos de estudios más vocacionales debido a estigmas sociales y porque creen que no están tan valorados como el título de Grado. Así, en muchos casos, la Formación Profesional, no es vocacional sino que se convierte en la opción de descarte.

Sin embargo, en países como Alemania la formación técnica tiene mucho prestigio y está muy ligada a los altos índices de empleabilidad.

Según el estudio de Adecco, los jóvenes españoles que han terminado este tipo de estudios piensan que el acceso al mercado laboral es más fácil que en el caso de los estudiantes universitarios.

Es necesario un cambio en la mentalidad de la sociedad española. Debemos potenciar la Formación Profesional como un factor clave para reducir el desempleo juvenil.

8. Se ha producido un cambio del mercado laboral que es necesario abordar con más flexibilidad

La crisis por la que atraviesa Europa ha dado lugar a un tremendo ajuste del mercado laboral. El tejido empresarial se ha visto obligado a mantener e incluso mejorar su productividad con menos recursos, rediseñando por completo sus estructuras así como sus demandas laborales. Al mismo tiempo la destrucción de empleo en ciertos sectores ha dado lugar a un incremento del paro que no se está pudiendo solucionar en el corto plazo.

El colectivo empresarial demanda un escenario flexible y menos proteccionista. En esta línea y para tratar de paliar esta situación, en los últimos años, se han adoptado medidas dirigidas a la flexibilización de las formas de contratación, así como de las garantías laborales. En el caso de España, la estabilidad contractual, que hasta ahora era un concepto característico de nuestro mercado laboral, ha pasado a un segundo plano.

9. Hay que erradicar el abandono escolar y hacer de los ‘ninis’ ciudadanos que ‘sí estudian y sí trabajan’

El 23% de los jóvenes no llega a terminar la Educación Secundaria Obligatoria. Un dato que está en la base del desempleo juvenil.

El 70% de la población en paro no tiene formación, lo que demuestra que la educación es uno de los principales factores para conseguir empleo.

Existe una gran parte de la población joven que ha abandonado los estudios, no trabajan y no buscan empleo; han abandonado su camino hacia la integración laboral porque sienten que el sistema los ha abandonado.

Es necesario un esfuerzo por parte de los educadores, las instituciones y las empresas para involucrar a este sector de la población y hacerles conscientes de la importancia de la formación para poder incorporarse al mercado laboral.

10. El importante papel de la Administración Pública para poner freno al desempleo juvenil

Al igual que la Universidad, es muy importante que la Administración Pública sea consciente de la realidad empresarial. Es necesario que la comunicación sea fluida y productiva.

En los últimos años, las instituciones públicas están trabajando en este aspecto y para actuar contra la fuerte crisis de desempleo que existe en nuestro país se han tomado medidas para flexibilizar las barreras de entrada y salida al mercado laboral.

Queda mucho por hacer, aún se deben de tomar medidas que ayuden a integrar a los desempleados y a los jóvenes al mercado laboral. Entre estos proyectos, los empleadores destacaron el programa diseñado y puesto en marcha por José María Pérez, más conocido por su alter ego Peridis, dibujante y arquitecto, y el Servicio Cántabro de Empleo en el que se forma y capacita entre seis y doce meses a parados de larga duración. Para esta iniciativa los ayuntamientos ofrecen locales y materiales para realizar los programas, mientras que el contenido lo ponen los desempleados, que deciden qué formaciones necesitan, cómo las organizan y qué miembro de la lanzadera las imparte. Un programa flexible y cuyo gasto es prácticamente el salario del coordinador.

Para ampliar esta información, visita:
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http://www.uem.es
universidadeuropea.es/YouthAndJobs

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